¿Qué es un Objetivo?

Definición, concepto y ejemplos de objetivos

A rasgos generales el término objetivo puede hacer referencia a ese conjunto de metas que una persona cualquiera, independientemente de su credo, religión y nacionalidad se propone alcanzar en un lapso de tiempo más o menos previsible.

Es decir, los objetivos, en tal sentido, dotan toda empresa humana, colectiva o no, de un norte hacia donde se supone irán los esfuerzos para lograr lo planeado. Pero, también, hay que añadir que los objetivos no son solamente individuales sino colectivos que buscan alcanzar cosas que quieren todos para un bien común mayor.

objetivos

Palabras más, palabras menos, los objetivos brindan a las empresas humanas un marco de referencia para alcanzar unas metas propuestas. Pasemos a mostrar un número de ejemplos sobre cómo los objetivos se dan en diferentes contextos de la vida, pero manteniendo el mismo sentido de metas a lograr.

Objetivos de una empresa

Toda empresa es una suerte de organización jerárquica en que se puede practicar un liderazgo jerárquico, que plantee una dirección de la misma muy diferente a la conducción tradicional de una compañía, tratando de alcanzar uno objetivos claros.

En este punto, se habla de la misión y de la visión que se propone a sí misma una empresa cualquiera, en donde la misión serían la razón de ser de la misma, manifestando:

  • Las metas propuestas a mediano o largo plazo.

  • El conjunto de metas a los cuales espera llegar en un lapso de tiempo definido.

Así, tenemos un ejemplo de cómo los objetivos en tanto metas a lograr están presentes en muchos contextos del accionar humano, por ejemplo, el laborar y el empresarial a través de la misión.

Objetivos durante una investigación

Todos sabemos o al menos imaginamos que las cosas relativas a la investigación son un poco complicadas por complejas. Precisamente por ello, requiere un ordenamiento que llamaremos metodológico, bajo una arista, quizá epistemológica, que vayan definiendo al menos claramente unos objetivos.

De otra forma entonces veremos que toda investigación ante la ausencia de objetivos preestablecidos puede perderse y/o extraviarse en el decurso de recolección de datos.

Esa así que, en toda indagación con pretensiones científicas debe partir de unos:

  • Objetivos generales

  • Objetivos específicos

Los objetivos que se llaman generales deben situar a los receptores y/o interlocutores en el terreno más abarcante o macro de la investigación. Ejemplos de lo dicho son los siguientes enunciados de objetivos:

  • Clasificar la mentalidad de la época de la colonia.

  • Mostrar el funcionamiento del sistema económico medieval.

  • Dar nuevas nociones de entendimiento del cine.

Estos tres objetivos en el que cada uno corresponde a un área del saber diferente como bien lo son la historia, la economía y el cine son, a su vez, áreas de investigación en un nivel general. Y como la cada uno de estos campos es sumamente extenso, es necesario ubicar al lector en objetivos aún más específicos.

Entonces, diremos que los objetivo que son, más que generales, específicos, no hacen sino delimitar o circunscribir aún más el tema que se pretende investigar a un nicho mucho más, por decirlo de alguna manera, definido o concreto, que el anunciado por los generales.

Veamos algunos ejemplos, siguiendo los anteriores.

  • Brindar indicios de la mentalidad de la colonia latinoamericana previa a la independencia de 1810.

  • Explicar el sistema mercantilista medieval de la Roma cristiana.

  • Definir características, dentro del cine italiano, del neorrealismo de la década de 1960.

Vemos entonces, como estos objetivos que vienen a ser más concretos, indican de manera clara al lector el nivel, ya no macro, sino micro en el que se desarrolló el trabajo o la investigación general.

El objetivo en la existencia humana

Todos hemos escuchado de nuestros padres la importancia de proponerse. Es evidente que la existencia humana se basa en objetivos sencillos del día a día y objetivos trascendentales que pueden representar un giro en la vida.

Los objetivos sencillos pueden estar relacionados con las prácticas de la vida cotidiana, ir al mercado, asistir a una reunión, celebrar un cumpleaños. Mientras que los objetivos trascendentales requieren una preparación mayor, es decir, una planificación para una ejecución certera.

El hombre requiere de ambos objetivos para alcanzar la sensación de placer y satisfacción, incluso, se ha considerado desde el ámbito de la psicología que mantener estos objetivos realizables en el desarrollo de la vida generan una experiencia de satisfacción y logro.

Para algunas personas un objetivo alcanzado puede ser comprarse un auto de vanguardia, pero para otras podría ser obtener un empleo.

Incluso podríamos pensar que actividades que pudiéramos considerar irrelevantes como pronunciar una frase, puede ser un objetivo trascendental para quien está aprendiendo un idioma, o para quien ha perdido el habla durante un accidente y la recupera.

Objetivos personales y colectivos

El hombre considerado como un ser de acciones individuales y de acciones grupales se fija objetivos alcanzables de manera personal y de manera colectiva. Los primeros hacen referencia a propósitos individuales que pueden alcanzarse solamente con la fuerza de voluntad y no están ligados a la acción de otros, por ejemplo, alcanzar una meta deportiva en competencias como el triatlón generalmente vinculan el éxito con el esfuerzo personal, es decir, una intención de alcanzar el logro pero solo para un individuo. Mientras que el objetivo colectivo persigue el bienestar de dos o más personas, esto ocurre cuando se trabaja en equipo para una empresa colectiva.

Algunos eventos históricos pueden servir de ejemplo del objetivo personal y el colectivo. En la Ilíada de Homero vemos cómo el ingenio de uno de los guerreros llamado Ulises propone la idea del caballo de Troya pero, esto no hubiese tenido resultado sin el esfuerzo colectivo.

Este caso épico es una representación de los objetivos colectivos que solo pueden ser alcanzados por el esfuerzo de varias personas.

Cualidad de ser objetivo

Este término no solo se emplea como metas o acciones que se planean realizar, sino que funciona como un adjetivo calificativo para denotar imparcialidad o ecuanimidad durante el momento de tomar una decisión.

Una persona objetiva ofrece opiniones sin alinearse a una dirección y tomará decisiones sin considerar su subjetividad.

Ejemplo 1: El profesor fue objetivo al evaluar a los alumnos

En este caso se señala una cualidad del profesor durante la evaluación, lo que quiere decir que mostró un juicio coherente sin dejarse llevar por algún interés personal o una mirada parcializada de los alumnos.

Ejemplo 2: Los políticos deben mantener su objetividad cuando son electos

La idea de la objetividad señala un tipo de conducta a mantener mientras se ejerce un oficio. En el caso del político, la frase alude a un comportamiento de ecuanimidad que debe mantenerse luego de haber alcanzado un escalafón de poder.

Alcanzar la acción

Algunos sustantivos pueden convertirse en verbos. Es el caso del objetivo cuando alcanza una acción llamada objetivar que implica hacer referencia a un tema desde la objetividad, es decir, sin intervención del punto de vista personal.

Por ejemplo:

Objetivar el aburrimiento

En este caso se sugiere hablar del tema aislándolo de las experiencias personales, describiendo el concepto sin señalar una vivencia individual, dedicándose únicamente a definiciones objetivas.

Objetivar el desempeño de los trabajadores

Elaborar una lista de características que aludan a los quehaceres de un trabajador sin considerar una opinión personal

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