Clasificación de Tornillos

¿Cómo se clasifican los tornillos?

Los tornillos se clasifican en tornillos de madera, tornillos tirafondo, autorroscantes y los de rosca cilíndrica. 

Contrario a lo que muchos puedan pensar el mundo de la construcción y de la albañilería no es mundano, en este confluyen una serie de conocimientos generalizados para poder lograr las majestuosas edificaciones que resultan después de largos periodos de tiempo invertidos en sus más afanosas jornadas.

Y más allá de hablar del esfuerzo, presenta especial relevancia los materiales a emplear,  los cuales forman entre todos parte de un conjunto indestructible desde las láminas aceradas hasta los clavos y tornillos, estos últimos en muchas ocasiones menospreciados por su tamaño, lejos de saber la función imprescriptible que desenvuelven los mismos.

En efecto, un tornillo es una pieza de acero que presenta una cabeza y un cuerpo alargado, el cual se emplea para unir dos piezas de madera o de metal, pese su tamaño ínfimo el empleo de varios tornillos es lo que facilita la adherencia de los materiales y la construcción de muchos espacios.

Su clasificación reviste gran importancia para la construcción, para saber cuál es el más idóneo a utilizar y el que brindará mayores beneficios a la propia obra.

Clasificación de TornillosClasificación de Tornillos

Tornillo de Madera.

Los que presentan una cabeza plana, y un cuerpo alargado apreciable de la siguiente forma.

En la parte siguiente a la cabeza la superficie es lisa, ya que esta se discurre en la madera una vez que ésta, ha sido perforada a plenitud por el mismo.

La parte que le sigue es la enrroscables, comienza gruesa y finaliza en la afilada de un grosor mucho más delgado.

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Estos tornillos resultan muy fáciles de incorporar a la madera, considerando el diseño de los mismos y lo noble que resulta el material al cual van destinados, de igual forma, resultan sencillos de remover.

Tornillos Tirafondos.

Empleados en gran medida para la sujeción de elementos a las paredes de concretos, estos no pueden ser colocados de forma manual por lo que se amerita de un destornillador eléctrico.

Su forma es la siguiente: presentan una cabeza gruesa, y un cuerpo medianamente alargada, enrroscables y de un solo grosor. Su punta es roma o bien lisa, no presenta un extremo saliente.

Estos son adecuados a la pared, siempre y cuando previamente se haya incorporado a esta un ramplús, que no es más que un trozo de plástico que se coloca en el agujero de aquella.

Tornillos autorroscantes.

Considerados los tornillos de fácil uso, ya que los mismos por medio de su punta van haciendo espacio para su propia adecuación a la pared, al metal o a la madera. Se caracterizan por presentar un cabeza lisa y un extremo penetrante de modo tal que el mismo abre espacio en la superficie para irla penetrando.

Rosca cilíndrica.

Bastantes peculiares en sus diseños pues presentan una cabeza redonda, la cual puede ser solamente manipulada por medio de maquinaria especial, no por un destornillador.

Su adecuación viene por el mismo impulso de la máquina que lo maneja.

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