Clasificación de Salter y Harris

Clasificación de Salter y Harris. Existen diversas a dolencias que puede cubrir el sufrir el cuerpo humano, que pueden infringir dolores insoportables o molestias de gran dificultad para la persona, para ejercer sus funciones cotidianas.

Entre todas estas molestias, se puede encontrar las fracturas, que no son más que aquellas coyunturas o bien fisuras que se generan en los huesos y articulaciones, y además ocasionan fuertes dolores caracterizados por la inmovilización de la zona donde se evidencia la fractura.

Esta puede percibirse con gran facilidad por medio de una radiografía, donde la placa mostrará una raya bajo especie de sierra marcada en el hueso, y en todo caso la dislocación que el mismo hueso haya sufrido.

Como es de comprender, esto corresponde a la ciencia médica, la determinación de las fracturas, y de la magnitud del daño ocasionado como por igual, del tratamiento a ameritar como del tiempo de reposo, requiere ser comprobado por una escala, la más conocida y de sencilla aplicación para la comprensión del paciente es la escala de Salter y Harris.

Sin embargo, queremos aclararte que esta es una clasificación que más que todo se emplea para advertir aquellas fracturas que se han producido en alguna articulación de gran extensión o bien en un hueso de gran magnitud.

Clasificación de Salter y Harris

Clasificación de Salter y Harris
Esquema de la clasificación de Salter y Harris

Sin más esta ejemplifica cinco tipos o niveles de fracturas a saber cuáles son:

Tipo I o Nivel I

Es aquella que sucede cuando la intersección se produce en el interior del cartílago, es decir, no solo secciona el hueso sino también su interior.

Amerita una atención primaria, con el fin de evitar soldaciones indebidas o bien mayores complicaciones médicas, dado que un rasgo que las caracteriza es la división de la parte fracturada de su estructura ósea fundamental.

Tipo II o Nivel II

Se caracteriza por presentar una división tanto del hueso como de la parte interna, que es su cartílago, todo lo cual conduce a la desfragmentación de ambas de un extremo a otro.

Tipo III

Al igual que las dos anteriores se diseccionan la articulación interna, pero solo se ve afectada una parte del hueso.

Tipo IV

Son aquellas que se caracterizan por generar una fisura tanto en la articulación como en el hueso, pero si generar la desfragmentación ni el desplazamiento.

Tipo V

Se caracterizan por ser otra tipología de fracturas ya que estas no seccionan ni cortan, sino que se aprisionan en el mismo hueso.

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