Clasificación de Fracturas

Las fracturas se clasifican conforme a la exposición, localización en el hueso, localización en el cuerpo humano, gravedad y por la asociación con alguna patología; esta es la clasificación genérica que la propia ciencia médica ha reconocido en todos y cada uno de sus tratados de enfermedades y aplicación de tratamientos.

Una fractura se trata de un desligamiento o bien por una ruptura que se ocasione en el interior o la capa que recubre un hueso; siendo esta una definición clave de que la misma obedece y corresponde solo a las estructuras óseas, sin que medien los ligamentos ni tendones.

La prioridad de conocer la clasificación de las fracturas residen en poder determinar el daño y la magnitud de las mismas, con la finalidad de poder establecer un tratamiento efectivo, sin más veamos de que trata.

Clasificación de fracturas.

Clasificación de fracturas
Esquema de cómo se clasifican las fracturas

Por la exposición.

Cerrada.

Es aquella que refiere a que la estructura ósea no expone ni irrumpe en tejido epitelial, de modo tal que no hay exposición ni de hueso ni de piel.

Abierta.

Es aquella que se produce de forma abrupta ocasionando traumatismos en la piel, pues hay exposición ósea y de tejidos blandos, siendo incluso evidente la presencia de hemorragias concurrentes.

Por la localización en el hueso.

Fractura Epifisiaria.

Son aquellas facturas que se generan entre las uniones óseas de los huesos, lo cual ocasiona el desligamiento óseo de las partes en sí, lo que acarrea el deslizamiento corporal.

Fractura Diafisiaria.

Se considera aquellas fracturas que se producen en una larga extensión ósea, que acarrean la ruptura en dos extremos de la misma.

Fractura Metafisiaria.

Es aquella que de una forma y otra ocurre en la metáfasis del hueso, que es aquella parte interna del hueso, no solo en los extremos sino en el interior de la misma estructura.

Por la localización en el cuerpo humano.

Esta clasificación obedece a la parte de los cuerpos que sufren la ruptura ósea, de modo tal que así podemos distinguir la fractura de tibia cuando esta se produzca en la parte de debajo de la extremidad inferior.

O bien podemos distinguir la fractura de cráneo cuando esta tenga a lugar en la estructura ósea que recubre la cabeza.

Por la gravedad.

Fisura.

Es aquella que se produce en la parte superficial del hueso, solamente ocasionando un “rasguño” o leve disección pero solo en la parte que recubre el mismo.

Completa.

Es aquella que se produce de forma íntegra en todo el hueso dividiendo el mismo en dos extremos, lo que sin lugar a dudas acarrea que la estructura ósea se observe en dos partes.

Con deslizamiento.

Esta se da a lugar, cuando la fractura se produce entre las uniones óseas, ocasionando no solo la disección sino además el desplazamiento de la parte del hueso de su lugar, siendo esto notoria anatómicamente.

Por la asociación con alguna patología.

Es la que se sufre a razón de un desgaste óseo que tiene por génesis una enfermedad, que acarrea la ocurrencia de la misma.

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