2 Ejemplos de discursos de graduación

¿Qué son los discursos de graduación?

Para muchos es considerado el cierre de oro de una etapa escolar, lo cierto es que, más allá de las formas protocolares, esta categoría de discursos guarda mucha emoción en sus palabras.

Ejemplos de discursos de graduación

En efecto, se tratan de todos aquellos instrumentos de comunicación que se emplean al finalizar un año escolar, una carrera o bien una especialización o determinada área de la Academia o de la vida educativa que implique la promoción hacia un nuevo nivel de estudios o la finalización de un ciclo.

Características de los discursos de graduación (+ ejemplos)

A fin de que puedas elaborar bien un discurso de este tipo, te indicamos que el mismo presenta como características las siguientes:

  • Es emotivo, sin duda alguna, debes de imprimir tanto en las palabras como en la modulación de estas una gran emoción, a fin de que las personas puedan sentirse motivadas a continuar y los espectadores se hagan parte del momento.
  • Es motivacional,  no en vano, graduarse siempre implica un esfuerzo pero sobre todo encierra un grupo de ilusiones y de proyectos, por tal motivo, todo discurso de este corte encierra las ganas de luchar y de seguir adelante.

Es por ello, que si eres el orador, debes de saber que tienes que incluir frases motivacionales y que aúpen a sus compañeros  a continuar  con los estudios y a ser mejores cada día.

  • Está cargado de gratitud, la formación escolar no la lleva solo el estudiante, es por ello, que en el discurso debe de reconocer el apoyo y la compañía, como también el sostén que han brindado las personas que lo han acompañado y ayudado durante el transcurso escolar.

Es una oportunidad precisa para ponderar todos aquellos que creyeron en usted, en este se puede dejar ver toda la gratitud que se siente hacia los padres y los profesores por su constancia y enseñanzas.

A fin de que puedas apreciar cómo se hace un discurso de graduación, te presentamos los siguientes ejemplos:

  1. Discurso de un joven ante la culminación de la escolaridad: 

En primer lugar, buenas tardes a todos. Quiero darles las gracias por permitirme dirigir unas palabras hacia ustedes esta tarde. En nombre de los estudiantes que se gradúan, quiero agradecer a todos los que están aquí siendo participes de esta ocasión tan especial. 

Hoy hemos concluido otra etapa de nuestras vidas y ésta, sin duda, es sólo una de las muchas victorias por venir.

Durante todos estos años en la secundaria hemos convivido con mucha gente. Los profesores y los compañeros de clase iban y venían, de ellos sólo llevamos los mejores recuerdos. Hoy también es un día de despedida. Quizá mañana sigamos hablándonos, pero ¿qué tal dentro de una semana? O tal vez dentro de un mes. ¿Nos reconoceremos dentro de 10 años? Es así, la vida nos separa, pero los recuerdos permanecen, los buenos momentos que pasamos juntos no nos abandonan. Dentro de unos años miraremos hacia atrás y lo único a lo que tendremos que aferrarnos será a nuestros recuerdos y a la nostalgia.

El filósofo Olavo de Carvalho dijo una vez: «Hay cosas que son buenas por unos momentos, otras por un tiempo. Sólo algunas son para siempre» y ¿qué podría ser la escuela sino un conjunto de esos momentos que serán eternos en nuestras mentes? La escuela fue nuestro primer desafío, el lugar de nuestras primeras interacciones sociales, fue también el lugar donde empezamos a tener responsabilidades, pero sobre todo fue donde nos convertimos en quienes somos.

  1. Discurso ante el fin de una carrera universitaria:

Hasta ahora hemos viajado juntos. No faltaron los grandes obstáculos. Las barreras eran frecuentes. Las subidas y bajadas eran una realidad siempre presente en nuestro día a día.

Juntos, caminamos en línea recta y nos apoyamos en las curvas peligrosas. Ha llegado el momento de que cada uno de nosotros continúe su viaje solo. Que las experiencias compartidas en este camino sirvan de impulso para para alcanzar la alegría de llegar a nuestro destino anhelado.

Con nostalgia y esperanza esperamos un reencuentro con aquellos que, por diversas razones, nos dejaron, siguiendo otros caminos. Nuestra gratitud a quienes, incluso desde fuera, pero siempre presentes, no nos han abandonado.

En este punto es necesaria una despedida antes de que podamos volver a vernos. Que nuestra despedida sea simplemente un «hasta luego».

 

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