En el ámbito jurídico y comercial, los contratos de tracto sucesivo son acuerdos donde las obligaciones se cumplen de forma repetida en el tiempo. A diferencia de las transacciones únicas -como comprar un café-, estos contratos establecen relaciones duraderas donde prestaciones como pagos, servicios o uso de bienes se extienden periódicamente.
Estos contratos generan derechos y obligaciones continuados, y su naturaleza prolongada en el tiempo conlleva particularidades en aspectos como la modificación de condiciones, el incumplimiento y la extinción de la relación contractual.
Acompáñanos a conocer que son estos contratos de tracto sucesivo u algunos ejemplos.
¿Qué son los Contratos de Tracto Sucesivo?
Un contrato de tracto sucesivo (también llamado «de ejecución continuada» o «de duración») es aquel en el que las prestaciones de al menos una de las partes no se agotan con un acto único, sino que se desarrollan de forma periódica o continuada a lo largo de un periodo determinado o indeterminado.

A diferencia de un contrato de compraventa instantánea (como la compra de un libro), donde el pago y la entrega suelen ser simultáneos y concluyentes, en los contratos sucesivos la relación jurídica se prolonga.
Las características principales que los definen son:
- Prestaciones Duraderas en el Tiempo: La obligación principal (pagar una cuota, prestar un servicio, poner a disposición un bien) se repite o se mantiene de forma constante.
- Relación Jurídica Permanente: Se crea un vínculo entre las partes que perdura, generando obligaciones de forma reiterada.
- Cuestiones Propias: Plantean problemas jurídicos específicos que no existen en los contratos instantáneos, como la revisión de precios (por ejemplo, la actualización del IPC en un alquiler), la terminación unilateral (cómo y cuándo una parte puede rescindirlo) y los efectos de un incumplimiento temporal (qué pasa si un mes no se paga la cuota, frente a un impago total en una venta única).
En esencia, estos contratos establecen una «relación de larga distancia» entre las partes, requiriendo un marco de confianza y previsibilidad.
Lista de Ejemplos de Contratos de Tracto Sucesivo
Los contratos de tracto sucesivo son omnipresentes en la vida diaria. A continuación, se presenta una lista con algunos de los ejemplos más representativos, divididos por ámbitos.
Ámbito del Arrendamiento y la Vivienda
- Contrato de Arrendamiento de Vivienda: Es el ejemplo por excelencia. El arrendador (casero) se obliga a ceder el uso y disfrute de un inmueble, y el arrendatario (inquilino) se obliga a pagar una renta mensual de forma periódica durante la vigencia del contrato. Las prestaciones (disfrute y pago) se suceden mes a mes.
- Contrato de Servicios de Comunidad de Propietarios: La comunidad contrata los servicios de una empresa de limpieza, mantenimiento de ascensores o jardinería. La empresa presta el servicio de forma continua (limpieza semanal, revisiones mensuales) y la comunidad paga una cuota periódica por ello.
Ámbito de Servicios Públicos y Privados
- Contrato de Suministro de Energía Eléctrica, Gas o Agua: La compañía suministradora se obliga a proporcionar el fluido (luz, gas, agua) de forma ininterrumpida, y el consumidor se obliga a pagar las facturas emitidas periódicamente (normalmente de forma mensual o bimensual). Es un contrato de adhesión típico y de tracto sucesivo.
- Contrato de Telefonía Móvil, Internet y Televisión por Cable/Satélite: El proveedor garantiza el acceso a la red y los servicios contratados, y el usuario abona una cuota mensual fija o en función del consumo. La relación se mantiene activa mientras el contrato no sea rescindido.
- Contrato de Gimnasio: Pagas una mensualidad a cambio del derecho a usar las instalaciones de forma ilimitada durante ese periodo. La prestación del servicio (acceso al gimnasio) es continua, y el pago es periódico.
- Contrato de Suscripción a Prensa, Revistas o Plataformas de Streaming (Netflix, Spotify, etc.): Abonas una tarifa periódica (mensual o anual) a cambio de recibir una publicación de forma regular o de tener acceso ilimitado a un catálogo de contenido. La prestación principal es continuada.
Ámbito Laboral y Profesional
- Contrato de Trabajo: Es el contrato de tracto sucesivo por antonomasia en el ámbito personal. El trabajador presta sus servicios de forma continuada y subordinada, y el empleador paga una retribución (salario) de forma periódica (mensualmente, por lo general). La relación se extiende en el tiempo hasta su extinción por despido, dimisión o jubilación.
- Contrato de Asesoramiento Jurídico, Fiscal o Laboral: Un cliente contrata los servicios de un despacho de abogados o asesores para que le presten asistencia continua durante un año. El despacho se obliga a responder consultas y gestionar asuntos, y el cliente paga un honorario fijo mensual o trimestral.
Ámbito Financiero y de Crédito
- Contrato de Préstamo Personal o Hipotecario: El prestamista (banco) entrega una cantidad de dinero, y el prestatario (cliente) se obliga a devolverla en un serie de cuotas periódicas (mensuales, trimestrales) que incluyen capital e intereses. La obligación de pago se prolonga durante toda la vida del préstamo.
- Contrato de Renting (de un vehículo o equipo): Similar a un alquiler a largo plazo. La empresa de renting cede el uso de un coche, por ejemplo, a cambio de una cuota mensual que suele incluir seguro, mantenimiento y impuestos. Es un claro ejemplo de tracto sucesivo donde el pago y el derecho de uso son prestaciones continuadas.
Otros Ámbitos
- Contrato de Mantenimiento de Software o Hardware: Una empresa paga una cuota anual a un proveedor para recibir actualizaciones de seguridad, parches técnicos y soporte para un programa informático o un servidor.
- Contrato de Publicidad en Medios (Vallas publicitarias, radio): Una empresa contrata un espacio publicitario que se renueva automáticamente cada mes. La empresa paga una tarifa periódica, y el medio de comunicación se obliga a mostrar la publicidad durante ese tiempo.
- Contrato de Seguro (de hogar, de vida, de coche): El asegurado paga una prima periódica (anual, semestral) a la compañía aseguradora, y esta se obliga a cubrir el riesgo pactado (un robo, un accidente) si ocurre durante la vigencia de la póliza. La cobertura es una prestación continua.
Conclusión
Los contratos de tracto sucesivo son los pilares de las economías modernas, permitiendo relaciones comerciales estables y predecibles. Desde el momento en que nos levantamos y usamos la luz contratada, hasta que por la noche vemos una serie en una plataforma de streaming, estamos inmersos en una red de acuerdos de ejecución continuada.
Entender su naturaleza nos ayuda a ser conscientes de nuestros derechos y obligaciones como consumidores y profesionales, permitiéndonos gestionar mejor estos compromisos de larga duración que, sin duda, definen gran parte de nuestras interacciones diarias.
