La pancreatitis aguda es una inflamación súbita del páncreas que puede variar desde un cuadro leve y autolimitado hasta una enfermedad grave, multisistémica y con riesgo vital. La rapidez con la que se identifica a los pacientes con alto riesgo de complicaciones es crucial para dirigir un manejo agresivo, monitorización intensiva y mejorar los desenlaces clínicos.
En este contexto, los sistemas de puntuación pronóstica se convierten en herramientas indispensables. Entre ellos, los Criterios de Ranson, desarrollados en 1974, representan uno de los sistemas más históricos y ampliamente reconocidos para estratificar la gravedad de la pancreatitis aguda.
En este artículo profundizaremos en qué son estos criterios y, fundamentalmente, en cómo se clasifican y aplican para predecir la morbimortalidad.
¿Qué son los Criterios de Ranson?
Los Criterios de Ranson son un sistema de puntuación compuesto por 11 parámetros clínicos y de laboratorio. Su objetivo es ofrecer un pronóstico del paciente con pancreatitis aguda en las primeras 48 horas tras su ingreso hospitalario. La premisa fundamental es sencilla: a mayor número de criterios positivos, mayor es la probabilidad de desarrollar complicaciones severas (como necrosis pancreática, fallo orgánico o infección) y mayor es la tasa de mortalidad.

A diferencia de sistemas más modernos como la Clasificación de Atlanta Revisada o el score APACHE-II, los criterios de Ranson son específicos para la pancreatitis y no requieren cálculos complejos en tiempo real, aunque sí dependen de una evaluación extendida en el tiempo (48 horas). Su fortaleza reside en su simplicidad y en su probada utilidad clínica a lo largo de décadas.
Clasificación de los Criterios de Ranson
La clasificación de los Criterios de Ranson no es arbitraria; se divide de manera lógica y temporal en dos grupos bien definidos: los parámetros evaluados al momento del ingreso (o dentro de las primeras 24 horas) y los evaluados durante las siguientes 48 horas.
Esta división refleja la evolución dinámica de la fisiopatología de la pancreatitis aguda, donde la respuesta inflamatoria sistémica y las complicaciones comienzan a manifestarse.
Es importante destacar que existen ligeras variaciones en los criterios dependiendo de si la etiología de la pancreatitis es no biliar (principalmente por alcohol) o biliar. A continuación, se presenta la clasificación detallada:
1. Criterios al Momento del Ingreso (o dentro de las primeras 24 horas)
Estos cinco criterios evalúan el estado inicial del paciente y la magnitud del insulto inicial al páncreas.
- Edad: Refleja la menor reserva fisiológica para enfrentar un estrés severo.
- Pancreatitis no biliar (alcohólica): Edad > 55 años.
- Pancreatitis biliar: Edad > 70 años.
- Recuento de Leucocitos (Glóbulos Blancos): Es un marcador inespecífico pero sensible de la respuesta inflamatoria sistémica desencadenada.
- En ambos tipos: Recuento > 16,000 células/mm³.
- Glucemia (Azúcar en Sangre): La inflamación y el daño pancreático pueden afectar las células beta que producen insulina, leading a hiperglucemia. También puede verse influenciada por el estrés.
- En ambos tipos: Glucemia > 200 mg/dL (11 mmol/L).
- Lactato Deshidrogenasa (LDH): Es una enzima intracelular que se libera al torrente sanguíneo cuando hay daño tisular masivo, no solo del páncreas, sino también de otros órganos.
- En ambos tipos: LDH > 350 UI/L (o 1.5 veces el límite superior normal).
- Aspartato Aminotransferasa (AST o GOT): Es una enzima hepática. Su elevación es particularmente significativa en la pancreatitis biliar, ya que sugiere obstrucción del colédoco.
- En ambos tipos: AST > 250 UI/L (o 1.2 veces el límite superior normal).
2. Criterios Durante las Primeras 48 Horas
Estos seis criterios reflejan la evolución de la enfermedad y la aparición de complicaciones sistémicas, como la disminución del volumen circulante, la hipoxemia y los desequilibrios metabólicos.
- Disminución del Hematocrito: Indica hemoconcentración, resultado de la extravasación masiva de líquidos hacia el tercer espacio (edema pancreático y retroperitoneal). Es un signo de mal pronóstico que puede preceder a la necrosis.
- En ambos tipos: Disminución > 10%.
- Aumento del Nitrógeno Ureico en Sangre (BUN): Sugiere deshidratación severa (disminución del flujo sanguíneo renal) o, en casos graves, fallo renal.
- En ambos tipos: Aumento > 5 mg/dL (1.8 mmol/L) a pesar de la fluidoterapia.
- Calcio Sérico (ionizado): La hipocalcemia es una complicación característica de la pancreatitis grave. Se cree que se debe a la saponificación de las grasas (el calcio se combina con los ácidos grasos liberados en la necrosis grasa peripancreática).
- En ambos tipos: Calcio < 8 mg/dL (2.0 mmol/L).
- PaO₂ (Presión Parcial de Oxígeno Arterial): Evalúa la función pulmonar. La pancreatitis aguda puede causar síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA) o derrame pleural, leading a hipoxemia.
- En ambos tipos: PaO₂ < 60 mmHg.
- Déficit de Bases: Es un marcador de acidosis metabólica, que puede resultar de la hipoperfusión tisular (shock) y la acumulación de ácido láctico.
- En ambos tipos: Déficit > 4 mEq/L.
- Secuestro de Líquidos Estimado: Cuantifica la pérdida de líquidos hacia el tercer espacio, reflejando la intensidad de la respuesta inflamatoria y la necesidad de reanimación fluida agresiva.
- En ambos tipos: Secuestro > 6 L (diferencia entre la ingesta de líquidos y la diuresis en 48 horas).
Interpretación de la Clasificación y su Significado Pronóstico
Una vez recopilados todos los criterios a las 48 horas, se procede a la interpretación final:
- Puntuación de 0 a 2 criterios: Pancreatitis leve. La mortalidad esperada es menor al 1-3%. El manejo suele ser de apoyo y la recuperación, completa.
- Puntuación de 3 a 5 criterios: Pancreatitis grave (moderadamente grave). La mortalidad se eleva al 10-20%. Estos pacientes requieren ingreso en una unidad de cuidados intermedios o intensivos para monitorización estrecha y manejo agresivo de fluidos y soporte orgánico.
- Puntuación de 6 o más criterios: Pancreatitis muy grave o crítica. La mortalidad puede superar el 50%. Indica una alta probabilidad de necrosis pancreática extensa, fallo multiorgánico y necesidad de intervenciones complejas.
Conclusión
La clasificación de los Criterios de Ranson en parámetros al ingreso y a las 48 horas proporciona un marco temporal valioso para entender la progresión de la pancreatitis aguda. Si bien hoy en día se complementa con herramientas más modernas como la tomografía computarizada y scores como el APACHE-II, su simplicidad, bajo costo y solidez pronóstica lo mantienen como una herramienta fundamental en el arsenal diagnóstico y de triaje inicial para todo médico que enfrenta un caso de pancreatitis aguda.
Comprender su clasificación y aplicación correcta es esencial para optimizar el cuidado del paciente y mejorar sus posibilidades de supervivencia.
